Graham, Washington • Un hombre y sus dos pequeños hijos murieron cuando la casa en donde se encontraban fue incendiada tras una explosión que él mismo provocó varios días después de que un juez le negara la custodia de los menores, informaron las autoridades sobre un caso que comenzó en 2009 con la misteriosa desaparición de la mujer del hombre en West Valley City.
Charlie y Braden Powell no habían querido irse de la casa de sus abuelos. Inmersos en el juego con uno de sus primos, en la casa de Chuck y Judy Cox (los abuelos), los niños lloraron cuando les dijeron que era tiempo de ir a visitar a su padre Josh Powell.
Varias veces antes se les había dicho que su padre los amaba y que tenía muchas ganas de verlos, por lo que una vez más Chuck y Judy Cox gentilmente convencieron a los niños para que salieran brevemente el domingo 5 de febrero de su residencia, la cual se había convertido en el hogar de los pequeños por los últimos meses.
“Tuve que hablar con ellos para que fueran, lo que me duele mucho, porque mira en qué resultó todo esto”, dijo Judy Cox el pasado lunes, un día después del suceso.
A medida que los Cox han compartido su dolor por las muertes de los niños, las autoridades han ido divulgando los detalles del plan que Powell elaboró para asesinar a sus hijos a la vez que planeaba quitarse su propia vida en un incendio producido con gasolina.
Un plan para un supuesto suicidio-homicidio •
Antes de llevar a cabo su plan, Powell envió unos correos electrónicos a algunos de sus familiares indicándoles qué hacer con su dinero, servicios y otros aspectos de su vida, según informó Ed Troyer, portavoz del Departamento del Alguacil del Condado de Pierce, en el estado de Wahington. Powell también envió unos correos electrónicos a su abogado y a un ex vecino, que es pastor.
Esta es la única explicación que el hombre dio para justificar su muerte y la de los pequeños: “Lo siento, no puedo vivir sin mis hijos”, parafraseó Troyer. “Esto es intencional, esto es planeado ...esto es un doble homicidio y suicidio’’, agregó. Powell no hizo mención alguna sobre la desaparición de su esposa, Susan Cox Powell.
También poco antes de la tragedia, Powell donó varias cajas de juguetes y libros a algunas organizaciones caritativas , según el portavoz.
Los investigadores encontraron en el hogar calcinado dos latas que contenían cinco galones de gas cada una, y señalaron que se había derramado gasolina por toda la casa. Se encontró una de esas latas junto a los cuerpos, dijo Troyer, agregando que los investigadores aún desconocen si el combustible se derramó antes o después de que los chicos entraran al lugar.
“Diez galones habrían acabado fácilmente con toda la casa”, dijo Troyer. La policía aún está tratando de determinar de donde provino la gasolina y cuando se compró.
La noche del lunes 6 de febrero el médico forense del Condado de Pierce indicó que la causa de la muerte de Josh Powell y sus hijos fue envenenamiento por monóxido de carbono. Los pequeños también sufrieron heridas “cortantes” con un hacha, a las que la investigadora Melissa Baker describió como una “condición importante” que contribuyó a la muerte de los niños.
Charlie, de 7 años, sufrió heridas en el cuello. Braden, de 5, sufrió heridas en la cabeza y también en el cuello. Troyer dijo que el hacha que se cree fue usada para herir a los niños fue encontrada en la escena del crimen, según publicó el diario Tacoma News Tribune. “Estaba justo ahí, junto a ellos [los cuerpos]”, le dijo Troyer a ese rotativo.
Powell sin la custodia •
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