Los Ángeles • El detenido por el tiroteo ocurrido en una universidad de Oakland, California, que dejó siete muertos y tres heridos estaba enfadado con una empleada y con los estudiantes porque se metían con él y no lo trataban “con respeto”, dijeron fuentes policiales.
El detenido, One Goh, de origen coreano y ex alumno de la universidad, admitió su culpabilidad y vinculó los hechos con el trato dispensado por una empleada en concreto de la universidad Oikos, cuyo nombre no ha trascendido por ahora, dijo el Jefe de la Policía de Oakland Howard Jordan; añadió que la empleada no se encuentra entre las víctimas.
Goh, de 43 años, abandonó la universidad en noviembre por causas que no se conocen por ahora. Según dijo a los investigadores, no estaba satisfecho con la clase a la que estaba apuntado y sentía que sus compañeros no le trataban como a uno más y que en los últimos tiempos incluso no le dirigían la palabra y le ignoraban.
Goh, nacionalizado estadounidense, se entregó una hora después del tiroteo del el 2 de abril en la universidad Oikos, que imparte materias relacionadas con la religión, la música, la enfermería y la medicina asiática, según su página oficial. Goh entró en una de las aulas del centro educativo y ordenó a los alumnos que se pusieran contra una pared antes de desenfundar una pistola semiautomática.
El detenido abandonó el lugar y se trasladó en su automóvil hasta un supermercado de la localidad de Alameda, a unos 10 kilómetros de la universidad, donde anunció que había disparado a varias personas y que debía ser detenido. Un guardia de seguridad lo detuvo hasta la aparición de la policía.

0 Comments
